25/4/17

¿Hasta cuándo se puede postergar la maternidad? [25-4-17]


¿Hasta cuándo se puede postergar la maternidad?

"En la actualidad, es muy común que las mujeres decidan postergar su maternidad especialmente por motivos profesionales. Por eso, en los últimos años se nota un desplazamiento notable en la edad en que las mujeres deciden tener su primer hijo: cada vez se ven más mujeres a fines de la treintena deciden encarar este proyecto por primera vez", señala Sandra Miasnik, médica ginecóloga y especialista en medicina reproductiva del Cegyr (Centro de Estudios de Ginecología y Reproducción).

Sin embargo, la especialista advierte que esta postergación podría presentar un problema, ya que estas mujeres "probablemente no tengan en cuenta que la fertilidad comienza a declinar cerca de los 35 años y llegando a los 40, esta disminución se acelera". Esta alteración del potencial reproductivo se debe a la disminución de la cantidad y la calidad de los óvulos a medida que transcurren los años.

Consultada acerca de cuándo conviene consultar a un especialista, Miasnik explica que se puede comenzar a hablar de infertilidad luego de buscar infructuosamente un embarazado por 12 meses. En este sentido, la experta resalta: "La edad de la mujer es muy importante en cuanto a su potencial reproductivo, por lo tanto se sugiere la consulta al especialista en reproducción una vez completado un año de búsqueda en menores de 35 años y luego de 6 meses en mayores de esta edad. Además, las parejas con causa conocida deben acercarse a la consulta cuanto antes, independientemente del tiempo transcurrido".

Los métodos

Desde el nacimiento de la primera beba de probeta Louise Brown, hace 30 años, los métodos de fertilización no sólo se multiplicaron en cantidad, sino que su efectividad crece día a día. Actualmente, existen dos grandes grupos bajos los cuales se agrupan diversos métodos. Estos pueden ser de alta o baja complejidad.

Dentro de los de baja complejidad, el más frecuente es la inseminación intrauterina que consiste en la introducción de una cánula a través del cuello uterino con el fin de depositar el semen mejorado (con un procedimiento de selección de los mejores espermatozoides llamado swim-up) en el interior de la cavidad uterina y cercano a las trompas. Esto se realiza en el momento de la ovulación, que es programada por el médico, y suele acompañarse de una estimulación ovárica para aumentar la cantidad de óvulos disponibles.

Miasnik aplica además que el método de alta complejidad más utilizado actualmente es la Fecundación in Vitro y la técnica ICSI (inyección intracitoplasmática de espermatozoides). El mismo consiste en estimular los ovarios para producir una mayor cantidad de óvulos, aspirar los folículos ováricos que contienen estos óvulos (este procedimiento se realiza en quirófano y bajo anestesia) y luego en el laboratorio, el embriólogo fertiliza cada óvulo con espermatozoides de la pareja. Dos o tres días después de la aspiración folicular, se transfieren los embriones obtenidos a la cavidad uterina. Por lo general y de acuerdo al caso en particular, se transfieren entre dos y tres embriones. Doce días más tarde se realizará el test de embarazo para constatar si se produjo o no la implantación embrionaria.

Asimismo, la médica del Cegyr resalta la importancia de otro método, como es la ovodonación. "Sus indicaciones más frecuentes son los casos de mujeres con mala calidad ovárica o respuesta baja o nula a la estimulación de los ovarios en tratamientos anteriores. En este caso, se utilizan óvulos donados por mujeres jóvenes que son sometidas tanto a estudios físicos como psicológicos. Se realiza Fecundación in Vitro o ICSI con espermatozoides de la pareja de la mujer receptora y luego se transfieren los embriones obtenidos al útero de la paciente". Según Miasnik, este tratamiento representa una importante alternativa a la adopción para vivir un vínculo con el hijo a partir de la experiencia del embarazo, el parto y la lactancia.

El rol del médico

"Las parejas que enfrentan el problema de la infertilidad y necesitan de un tratamiento, se encuentran con que algo que es tan natural para muchos como es el hecho de concebir un hijo en la intimidad de la pareja, necesita de la intervención de un tercero. Esto los angustia por lo tanto es importante que se sientan cómodos y bien acompañados durante el tratamiento", señala la especialista consultada por Infobae.com.

Sandra Miasnik también subraya que es esencial poder generar un buen marco de contención para ambos y que la vida sexual de la pareja debe conservarse como tal y no convertirse en una "vida reproductiva". "Es deber de todo médico, más allá de la especialidad, saber acompañar a sus pacientes no sólo desde el aspecto orgánico sino también desde el emocional", considera.

Por otra parte, relata que la parte más linda de su trabajo es cuando se logra un embarazo y que muchas veces, el vínculo entre los pacientes y el profesional persiste luego del nacimiento. "Es realmente reconfortante recibir visitas y ver fotos de la nueva familia. Sin dudas, el recuerdo de lo compartido con la pareja durante el tratamiento, frases, gestos, ansiedades y el verlos convertidos en padres es una emoción muy fuerte también para nosotros los médicos", concluye.

20/4/17

El feto aprende la entonación del idioma materno [20-4-17]


El feto aprende la entonación del idioma materno

Un estudio encuentra que los recién nacidos franceses y alemanes muestran patrones de llanto que imitan el idioma de los padres

Después de apenas algunos días de haber nacido, los bebés lloran con patrones de entonación que reflejan el idioma hablado por sus padres, según muestra una investigación reciente.

La conclusión de los investigadores alemanes es que los fetos escuchan de cerca el idioma de sus madres durante el último trimestre del embarazo, lo que crea las bases para el aprendizaje del idioma incluso antes de nacer.

Al analizar los sonidos del llanto de los recién nacidos, los investigadores encontraron diferencias distintivas en los patrones de entonación de recién nacidos alemanes y franceses. Dicho de otra manera, los bebés alemanes lloraban de una manera que se reconocía como "alemana", mientras que los franceses tenían patrones de llanto decididamente "franceses", según el estudio, que aparece en la edición en línea del 5 de noviembre de la revista Current Biology.

"El dramático hallazgo de este estudio es que los recién nacidos humanos no solo son capaces de producir distintas melodías de llanto, sino que prefieren producir los patrones de melodía que son típicos del idioma del ambiente que han escuchado durante su vida fetal, en el último trimestre de gestación", aseguró en un comunicado de prensa del editor de la revista la autora principal del estudio Kathleen Wermke, de la Universidad de Wurzburgo.

Janet DiPietro, psicóloga del desarrollo y decana asociada de investigación de la Facultad de medicina Bloomberg de la Johns Hopkins, afirmó que el estudio es "fascinante".

"Es completamente posible", afirmó DiPietro. "El alemán y el francés difieren en ciertas propiedades fundamentales. El hecho de que los investigadores pueden demostrar que el llanto fetal también difiere en esas propiedades fundamentales es bastante interesante y convincente".

Lo siento, papá. La mayor parte de la influencia probablemente proviene de mamá, apuntó DiPietro. Aunque el feto puede escuchar la voz del padre, ya que de hecho los sonidos de tono más grave de la voz masculina pasan mejor a través del abdomen que las voces femeninas de tono más agudo, la voz de la madre también se transmite internamente, a través de la vibración de sus cuerdas vocales.

"Sabemos que la voz materna es el estímulo externo más destacado para el feto", señaló DiPietro.

Investigadores alemanes grabaron los llantos de sesenta recién nacidos de padres franceses o alemanes. Los bebés tenían entre tres y cinco días de edad.

Un análisis del patrón del sonido reveló de forma indiscutible diferencias en las "melodías de llanto" de los recién nacidos. Aunque los recién nacidos franceses tendían a llorar con una curva ascendente (de baja a alta), los alemanes tenían una inflexión descendente (de alta a baja).

Los patrones coinciden con los patrones de inflexión de los dos idiomas, según el estudio. El francés se caracteriza por un tono creciente el final de palabras y muchas frases, mientras que el alemán presenta tonos descendientes.

Investigaciones anteriores han mostrado que los fetos pueden formar recuerdos en el útero que son importantes para el aprendizaje temprano, afirmó Kenneth Gerhardt, profesor de audiología y decano asociado principal de la facultad de estudios de postgrado de la Universidad de Florida.

Un estudio anterior notó un cambio en el ritmo cardiaco fetal cuando escuchaba una voz conocida. Otros estudios han mostrado que poco después del nacimiento los bebés prestan más atención a las voces de sus madres que a otras voces, lo que respalda la idea de que el feto desarrolla memorias de la voz materna in útero.

"Se trata de un estudio válido y una manera acertada de observar las memorias que se forman en el útero", aseguró Gerhardt. "Los investigadores están en lo correcto al afirmar que es probable que esas memorias ocurran al inicio del tercer trimestre de embarazo. Es en ese momento cuando el sistema auditivo apenas comienza a responder a las señales acústicas".

Estudios anteriores han mostrado que bebés de doce semanas pueden imitar los sonidos vocales de los hablantes adultos. Pero los bebés más pequeños carecen de la coordinación muscular para producir el nivel de control vocal necesario para hacerlo, según el estudio.

Imitar la curva melódica es más sencillo.

"La imitación de la curva melódica, al contrario, depende sólo de mecanismos respiratorios y laríngeos ben coordinados, y no se ve limitada por la inmadurez de articulación", escribieron los investigadores. "Los recién nacidos probablemente están altamente motivados para imitar la conducta de la madre con la finalidad de atraerla y por tanto fomentar la vinculación".

El concepto de que los fetos pueden aprender no respalda reproducir música clásica para su hijo no nacido o el uso de "sistemas de aprendizaje fetal", que se mercadean como una manera de dar a los bebés una ventaja al reproducir ciertos sonidos a través del abdomen.

"Hace algún tiempo que sabemos que el feto es capaz de cierto aprendizaje, pero no significa que haya que enseñarles cosas", apuntó DiPietro. "La gente llega a esa conclusión. Pero entre los que hacemos investigación fetal, somos unánimes de que es una idea terrible poner altavoces en el abdomen y reproducir estímulos para el feto. No hay evidencia de que funciona, y se pensaría que podrían incluso dañar el desarrollo al interrumpir el sueño fetal".

16/4/17

El estrés y el tabaco durante el embarazo aumentan el riesgo de fumar de las hijas [16-4-17]


El estrés y el tabaco durante el embarazo aumentan el riesgo de fumar de las hijas

Científicos del Centro para el Comportamiento y la Medicina Preventiva del Miriam Hospital de Providence, en Estados Unidos, aseguran que aquellas mujeres cuyas madres fumaron durante el embarazo y tienen mayores niveles de cortisol, conocida como la hormona del estrés, tienen más riesgo de fumar en edad adulta.

El consumo de tabaco en mujeres embarazadas siempre se ha visto como un peligro de salud pública, debido a los efectos adversos que puede provocar en el desarrollo del feto, tales como bajo peso al nacer, síndrome de muerte súbita del lactante o un mayor riesgo de sufrir un trastorno de déficit de atención. Pero a pesar de todo, se estima que entre el 13 y el 30 por ciento de las mujeres de Estados Unidos continúan fumando durante el embarazo.

Este estudio, cuyos resultados publica la revista 'Biological Psychiatry', proporciona una fuerte evidencia de que el tabaquismo materno y unos niveles elevados de hormonas de estrés representan un "doble golpe" a la hora de aumentar la adicción a la nicotina en los hijos.

"Estos hallazgos representan un importante problema de salud pública", ha reconocido Laura Stroud, autora de la investigación, ya que las madres que fuman suelen estar más estresadas.

Para realizar el estudio, Stroud y su equipo usaron datos de un gran proyecto nacional que había comenzado en 1959 y en el que se habían inscrito más de 50.000 mujeres embarazadas. Los hijos de esas mujeres fueron seguidas durante 40 años.

De todas ellas, seleccionaron una muestra de 1.086 madres en las que se midieron los niveles de cortisol y testosterona durante el embarazo, así como su consumo de tabaco. Sus hijos, de los cuales 649 eran mujeres y 437 varones, fueron entrevistados y se les preguntó también por su consumo de tabaco.

Los resultados revelaron que en las mujeres, pero no hombres, la exposición elevada de cortisol prenatal y la exposición al tabaquismo materno durante el embarazo se asoció con mayores tasas de dependencia de la nicotina en adultos. En cambio, no se encontró relación alguna entre la exposición a una testosterona prenatal elevada y un mayor consumo de tabaco.

"Nuestros resultados destacan la especial vulnerabilidad de las hijas ante los resultados adversos a largo plazo del estrés de la madre y el tabaquismo durante el embarazo. Todavía no sabemos por qué es esto, pero los mecanismos posibles son las diferencias sexuales en la regulación de hormonas del estrés en la placenta y la adaptación a las exposiciones ambientales prenatales", añadió Stroud.

Además, apuntan que el cortisol y la nicotina pueden afectar el desarrollo de los cerebros masculinos y femeninos de forma diferente. Por otra parte, el hecho de que las hijas de madres fumadoras tengan más probabilidades de fumar muestra un peligroso ciclo de transmisión intergeneracional de la adicción a la nicotina.

14/4/17

¿Cómo debes cuidarte antes del embarazo?

¿Cómo debes cuidarte antes del embarazo?

elpais.com.co

¿Hay cosas que pueda hacer una mujer antes de concebir un hijo, para que este nazca sano? Según Deborah Miller, médico de Mayo Clinic, de Rochester, Minnesota, “hay cambios en el estilo de vida que se pueden adquirir antes de concebir y que pueden aumentar las posibilidades de tener un bebé saludable”.

Los defectos de nacimiento varían de leves a severos y pueden afectar casi cualquier parte del cuerpo. Algunos defectos, como el síndrome de Down, son provocados por problemas en los cromosomas de un bebé. Pero, en la mayoría de los casos no pueden ser identificados. Hay cosas que se pueden hacer para ayudar a reducir el riesgo de defectos de nacimiento.

En primer lugar, la mujer debe tomar un multivitamínico diario que contiene al menos 400 miligramos de ácido fólico. El ácido fólico ayuda a prevenir defectos, como la espina bífida, que afecta el tubo neural (la estructura en un embrión que eventualmente se convierte en el cerebro de un bebé y la médula espinal). Tomar ácido fólico antes y durante el embarazo reduce el riesgo de defectos del tubo neural.

Otra de las prioridades es que la futura embarazada programe una cita de preconcepción con su doctor de confianza. Él podrá revisar su historial de salud individual, así como su historia familiar, para identificar posibles áreas de preocupación.

Por ejemplo, la diabetes y la presión arterial alta pueden afectar el embarazo, al igual que el medicamento que la futura gestante toma para controlar esos trastornos.

Su médico puede hacer ajustes antes de quedar embarazada para asegurarse de que los medicamentos que toma son seguros para un feto en desarrollo.


En la cita, también puede revisar su registro de inmunización y hacer planes para obtener las vacunas que faltan antes de quedar embarazada.
Recuerde que su salud sexual también puede afectar la salud de su hijo. Es importante que se realicen exámenes regulares de detección de infecciones de transmisión sexual. Infecciones como el herpes genital, la sífilis y el citomegalovirus pueden causar defectos de nacimiento que pueden incluir anomalías en el cerebro y la columna vertebral, problemas de audición y visión y prematuridad.

Lo más importante es que ambos miembros de la pareja cambien de hábitos si estos son dañinos. Evite el alcohol, las drogas ilícitas y el tabaquismo. Si fuma, pare ahora. Fumar durante el embarazo se ha relacionado con muchos problemas de salud, incluyendo problemas con la placenta, bajo peso al nacer, parto prematuro, aborto espontáneo, muerte fetal y fisura del labio o paladar.


Si tiene sobrepeso u obesidad, tome medidas para obtener un peso más saludable antes de quedar embarazada, ya que la obesidad también aumenta los riesgos de ciertos defectos de nacimiento.


Hable con su médico acerca de un programa de ejercicios y nutrición para cumplir y mantener sus metas antes y durante el embarazo.

A medida que se prepara para quedar embarazada, trate de ser lo más saludable posible en general. Tome su multivitamínico todos los días. Coma una dieta saludable.

Hacer ejercicio regularmente. Evite fumar, consumir alcohol y drogas. Obtenga cualquier condición médica que tenga bajo control. Si tiene preguntas o inquietudes en el camino, hable con su proveedor de atención médica.


Él o ella puede ofrecer ayuda y orientación durante este tiempo emocionante.

Además la revista International Journal of Gynecology & Obstetrics, presenta una serie de recomendaciones nutricionales, que deberían tomarse incluso desde los 10 años de edad, pues será grande su impacto décadas después, para evitar resultados adversos en el embarazo y en las generaciones futuras.

Las recomendaciones fueron desarrolladas por la Federación Internacional de Gíneco-Obstetras (FIGO), la federación más grande a nivel mundial de profesionales en salud materna y que se fundó a partir de una beca educativa de Abbott.

Una dieta nutricional inadecuada puede tener consecuencias a largo plazo más allá de los número en una báscula. Influirá incluso en generaciones futuras.

"Se escucha mucho sobre nutrición cuando se habla de lo que las futuras mamás deben comer, pero las recomendaciones de FIGO enfatizan el hecho de que la dieta puede tener un impacto en la salud reproductiva a una etapa más temprana de la que se había considerado”, dice Christina Sherry, RD, científica de nutrición prenatal en Abbott.


Nutrición esencial

Estos son seis nutrientes claves en las dietas de niñas y mujeres adultas:

1. Hierro
Es especialmente importante en las adolescentes y las embarazadas para cubrir lo que se pierde de la menstruación y el incremento de su demanda que se presenta durante el embarazo. Está en la carne, el hígado, nueces, frijoles, vegetales de hojas verde oscuro y tofu.

2. Yodo
Es vital durante los primeros días del embarazo, pero a menudo está ausente de las dietas que no incluyen sal yodada. En algas, mariscos y sal yodada.

3. Ácido fólico
Es crítico antes de la concepción y al inicio de embarazo, pero mucha gente no recibe lo suficiente de este nutriente. A todas las mujeres en edad reproductiva se les recomienda consumir 400µg/día por medio de suplementos o en alimentos fortificados. Se encuentra en espinaca, repollo y lechuga romana.

4. Vitamina B12

Como la vitamina B12 sólo se encuentra de forma natural en productos animales. Los veganos se pueden asegurar de obtenerlo si escogen leche con proteína de origen vegetal fortificada con Vitamina B12.

5. Calcio
Si las niñas y las mujeres adultas no comen suficientes productos lácteos, es probable que tengan un consumo inadecuado de calcio. Es importante, especialmente para las adolescentes, que tengan un alto consumo de calcio durante sus periodos de crecimiento acelerado. Está presente en productos lácteos, pescado enlatado con todo y espinas, tofu y frijoles.

6. Vitamina D
Los alimentos a menudo son bajos en vitamina D a menos de que estén fortificados con este nutriente. En aceites de pescado, peces grasos, hongos y yema de huevo.

Siguiendo estas recomendaciones se puede lograr la salud y el bienestar de las futuras generaciones.

7/4/17

Obesidad, enemiga del embarazo [7-4-17]


Obesidad, enemiga del embarazo

Sufrir de sobrepeso durante la gestación o mientras se busca concebir, puede no sólo disminuir las probabilidades de quedar en estado sino también aumentar el riesgo de patologías


La obesidad es un problema que afecta a 30% de los venezolanos adultos, de acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que califica esta patología como uno de los mayores problemas sanitarios a nivel internacional.

Jonel DiMuro, gineco-obstetra que labora en Lechería, explica que en el caso de las mujeres esta condición se asocia a problemas de infertilidad o a patologías gestacionales.

“Es frecuente que las obesas desarrollen problemas menstruales u ovarios poliquísticos. Este tipo de patologías, el mismo síndrome metabólico, se relacionan con problemas de ovulación y anovulación crónica que llevan secundariamente a los trastornos de infertilidad e incluso de subfertilidad”.

DiMuro detalla que cuando logran quedar embarazadas estas pacientes tienen mayor riesgo de aborto, pero además, también se incrementan las probabilidades de desarrollar o agravar patologías asociadas como diabetes gestacional, hipertensión transitoria del embarazo o preclampsia. “Hay más posibilidades de que la paciente termine en una cesárea o en un parto prematuro”.

Las mujeres con obesidad requieren de un monitoreo multidisciplinario durante el embarazo, más aún si tienen alguna patología asociada, explica Jonel DiMuro, gineco-obstetra.

“Necesitan estar en contacto con su ginecólogo, cardiólogo, nutricionista y psicólogo. El apoyo familia también es importante”.

Señala que la cirugía bariátrica es una opción, pero debe hacerse al menos un año antes de concebir.
  

1/4/17

Cita preconcepcional: ¿qué hay que entender?

Cita preconcepcional: ¿qué hay que entender?

Una cita preconcepcional busca conocer y evaluar la condición de salud de la mujer y en qué aspectos se puede intervenir para conseguir un embarazo sano.

wradio.com.co

Una cita preconcepcional es una consulta con el ginecólogo que realizan las parejas que estén planeando un embarazo con el fin de conocer y evaluar la condición de salud de la mujer y en qué aspectos se puede intervenir para conseguir un embarazo sano. La paciente resuelve inquietudes con el especialista y recibe las orientaciones sobre los cuidados y la adquisición de hábitos saludables a tener en cuenta para quedar embarazada, lo que repercute en la disminución de los riesgos durante el periodo de gestación.

Para la valoración, el ginecólogo considera aspectos como la edad de la paciente. Tener 35 años o más edad aumenta el riesgo de pérdida, su historia clínica, antecedentes familiares, prescripción médica, padecimiento de alguna enfermedad, su condición emocional y estilo de vida. No solo habrá intervención antes de la concepción, sino que se puede determinar si son necesarios cuidados especiales durante el embarazo.


¿Cuáles son los principales exámenes de una cita preconcepcional?


Los principales exámenes de laboratorio para conocer el estado de salud en la etapa preconcepcional son:

  • Hemograma: Se miden los niveles de hemoglobina y hematocritos. A partir de los resultados se determina si la paciente presenta anemia y si necesita una suplencia hierro, esencial para la formación de un nuevo ser.
  • Serología: Se realiza para establecer si la paciente sufre de sífilis o si tiene secuelas de la enfermedad, debido a que se transmite de madre a hijo. Con la prueba también se puede diagnosticar rubéola, VIH y hepatitis B, que es primordial practicarla en mujeres que trabajan en ambientes hospitalarios, que hayan recibido transfusión de sangre o que se practican diálisis.
  • Glucemia: Se determina el nivel de azúcar en la sangre para descartar una diabetes, que cada vez aparece con mayor frecuencia en mujeres jóvenes debido a problemas de obesidad. Una diabetes puede desencadenar en parto prematuro, restricción de crecimiento intrauterino o defectos congénitos en el bebé.
  • Citología vaginal: Para conocer si hay lesiones a nivel cérvico – uterino y de qué tipo.
  • Urocultivo: Se puede identificar la presencia de bacterias y por lo tanto de posibles infecciones, las cuales deben ser tratadas con prontitud.

Con estos exámenes el ginecólogo identifica si es necesario tratar alguna patología en la paciente antes de quedar en embarazo y buscar las mejores condiciones de salud. También se revisa el estado de vacunación y se determina si es necesario actualizarlo antes de la gestación.


¿Existen amenazas antes del parto?


A la salud oral también se le presta atención, pues muchas de las causas de amenaza de parto prematuro se relacionan con enfermedades bucales. Igualmente se indaga si hay riesgo de contraer toxoplasmosis y si la mujer ha pasado inadvertido los síntomas de la tiroides.

Los antecedentes familiares son relevantes para el especialista para conocer si la mujer tiene riesgo de sufrir preeclampsia durante el embarazo. Si su madre o hermanas la tuvieron, hay altas probabilidades que la paciente la desarrolle.

Si estos exámenes se practicaron hasta tres meses antes del embarazo no es necesario que en el periodo de gestación la mujer se los realice nuevamente. La cita preconcepcional allana el camino para que la mujer afronte el embarazo en las mejores condiciones de salud y nazca un bebé sano.

Para las mujeres que quieren programar un embarazo, el ginecólogo recomienda el consumo de ácido fólico para prevenir posibles defectos del tubo neural del bebé. Si previamente se tuvo un embarazo con este tipo de defectos congénitos se recomienda una dosis más elevada de quien no tiene este antecedente.

El apoyo de las parejas que planean un embarazo en la cita preconcepcional con el ginecólogo reduce las dificultades y los riesgos que se puedan presentar antes y durante la gestación.

22/3/17

Embarazos complicados que dañan al corazón [22-3-17]


Embarazos complicados que dañan al corazón

Complicaciones como partos prematuros o preeclampsia durante el embarazo incrementan el riesgo de las mujeres a morir por enfermedad cardiaca en el futuro. Tanto en EEUU como en España, estas afecciones son causa principal de fallecimiento en la población femenina, por lo que, detectado este factor de riesgo, apuntan los autores de un nuevo estudio, es un buen momento para que las afectadas reciban información sobre medidas de prevención y se planteen un estilo de vida más saludable.

"El embarazo es realmente una prueba de esfuerzo para el sistema cardiovascular", afirma Barbara A. Cohn, responsable principal del trabajo, que acaba de publicar la revista 'Circulation', de la American Heart Association. Como explican los expertos, durante la gestación tienen lugar muchos cambios en el cuerpo de la mujer, algunos de ellos afectan directamente al corazón y su función, y suponen un esfuerzo extra para este órgano.

En primer lugar, se produce un gran aumento del volumen sanguíneo. El gasto cardiaco -el volumen de sangre que bombea el corazón por minuto- crece alrededor del 50%. Al final del embarazo, el útero recibe la quinta parte del volumen sanguíneo total. Como consecuencia, la frecuencia cardiaca -número de latidos por minuto- aumenta en reposo: Pasa de 60-70 pulsaciones/minuto a 80-90. La tensión arterial suele disminuir. Todos estos cambios fisiológicos se producen para mantener la viabilidad del embarazo y el feto.

A tenor de los últimos datos, cuando surgen complicaciones en el transcurso de esos nueve meses, éstas aumentan el riesgo de morir por enfermedad cardiovascular en el futuro. Así lo concluye un equipo de especialistas del Instituto de Salud Pública de Berkeley (California, EEUU). Lo ha hecho después de analizar varios estudios que recogen información de un total de 15.528 mujeres embarazadas en Oakland (California) entre 1959 y 1967. Después de un seguimiento de más de cinco décadas, en 2011, 368 (con una media de 66 años) fallecieron por enfermedad cardiovascular. Los investigadores observaron que complicaciones como la preeclampsia, partos prematuros y bebés más pequeños de lo que corresponde a su edad gestacional incrementaban el riesgo de morir por daños en el corazón y el sistema vascular.

"El embarazo pone a prueba la salud cardiovascular y metabólica de la mujer", expone José Luis Bartha, jefe del servicio de Obstetricia del Hospital Universitario La Paz de Madrid. "Aquellas mujeres que tienen una predisposición a padecer enfermedades metabólicas y cardiovasculares desarrollan afecciones inducidas por el embarazo, como la preeclampsia o la diabetes gestacional (que después desaparecen una vez nace el bebé)".

Según las conclusiones del estudio de Berkeley, las probabilidades de morir por enfermedad cardiovascular se multiplicaban por 7,1 cuando la madre ya era hipertensa y tenía un parto prematuro. Si además de hipertensas, desarrollaban preeclampsia, es decir, les sube más la aún más la tensión y presentan niveles elevados de proteína en la orina, el riesgo de fallecimiento por problemas cardiovasculares se incrementaba 5,6 veces.

Las mujeres con hipertensión y con bebés de bajo peso tienen un riesgo 4,8 veces mayor y aquellas en las que aparece la presión arterial alta a partir de la segunda mitad del embarazo (antes de las 20 semanas, la hipertesión no es inducida por la gestación) y tienen partos prematuros, con cinco veces más propensas a morir por enfermedades cardiovasculares.

En cuanto a las madres con altos niveles de azúcar (diabetes), otra de las patologías inducidas por el embarazo, presentaban un riesgo 4,2 veces mayor.

Aparte de estas complicaciones, los investigadores identificaron una nueva circunstancia que predispone también a las mujeres a este tipo de fallemiento en el futuro. Aquellas cuya hemoglobina (una medida de la capacidad de las células rojas de la sangre para transportar oxígeno por todo el cuerpo) se ha reducido, es decir, las que tienen anemia.

Como argumentan los responsables de este trabajo, y en la misma línea que el obstetra español, "es una oportunidad de oro para la intervención. Convendría que las mujeres que han tenido complicaciones durante el embarazo se 'apuntaran' a una dieta equilibrada e hicieran ejercicio, para alejarse de factores de riesgo cardiovascular como el sobrepeso, el sedentarismo". También sería recomendable que eliminaran el tabaquismo, el estrés...

"Las complicaciones durante el embarazo son señales de alerta que indican que hay que prestar atención a factores de riesgo que se pueden controlar", subraya Cohn.
 

19/3/17

El ejercicio puede reducir el riesgo de diabetes relacionada con el embarazo, según un estudio [19-3-17]


El ejercicio puede reducir el riesgo de diabetes relacionada con el embarazo, según un estudio

Las mujeres que eran más físicamente activas mientras estaban embarazadas también tenían unas dos libras menos de peso


El ejercicio reduce el riesgo de las mujeres embarazadas de contraer diabetes gestacional, y también las ayuda a controlar el aumento de peso, muestra una revisión reciente.

En el informe, que aparece en una edición reciente de la revista BJOG: an International Journal of Obstetrics and Gynaecology, investigadores españoles analizaron trece estudios que incluyeron un total de más de 2,800 mujeres embarazadas que normalmente hacían poco o ningún ejercicio. Los estudios observaron qué sucedía cuando las mujeres participaban en programas de ejercicio.

"El ejercicio no es algo que se deba temer durante el embarazo. El nivel moderado de ejercicio usado en estos estudios tuvo efectos significativamente positivos sobre la salud, y se encontró que eran seguros tanto para la madre como para el bebé", señaló en un comunicado de prensa de la revista la autora líder, Gema Sanabria Martínez, del Hospital Virgen de la Luz en Cuenca, España.

Las mujeres que hicieron ejercicio redujeron su riesgo de diabetes relacionada con el embarazo, o gestacional, en más de un 30 por ciento. En las mujeres que hicieron ejercicio durante todo el embarazo, el riesgo de diabetes gestacional fue un 36 por ciento más bajo, encontró el estudio.

Los beneficios fueron más potentes entre las mujeres que combinaron ejercicios de tonificación, fuerza, flexibilidad y aeróbicos, comentaron los investigadores.

Otro beneficio que los investigadores también encontraron a partir del ejercicio fue un peso ligeramente más bajo. Las mujeres que hicieron ejercicio durante el embarazo pesaban unas dos libras (casi un kilo) menos que las que no hacían ejercicio, mostraron los hallazgos.

"Este cuidadoso análisis de estudios anteriores muestra un efecto beneficioso del ejercicio en mujeres embarazadas sanas que por lo general hacen poco o ningún ejercicio", señaló en el comunicado de prensa el sub-editor jefe de la revista, Mike Marsh.

"Podría influir en las recomendaciones para el ejercicio durante el embarazo para estas mujeres. Se necesitan más estudios para establecer si este efecto se observa en todas las mujeres embarazadas", añadió Marsh.